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The right to be a God (Primera Parte):

lunes, 24 de octubre de 2011

La aventura del niño solitario Parte 8: Sueños profundos.

-Fecha: 13/9/2020

Sergio estaba en el ascensor para subir a su casa, pero justo al llamar al botón para subir, la puerta del ascensor se abrió y alguien entro, se abalanzo sobre el y le beso, Agobio estaba subida encima de Sergio abrazándole y besando le, la puerta se cerró, los pisos subieron y los labios se entrelazaban entre varias pasadas de lengua.

Llegaron al piso, mientras seguían besándose llegaron a la puerta, la abrieron y se metieron dentro, empezaron a quitarse las zapatillas y la chaqueta, sin separarse y se metieron a la habitación se Sergio. La habitación era bastante amplia, todo bastante varonil con algunos posters de grupos de música y una rosa roja en una parte de un mueble donde tenía sus mas preciados objetos, la rosa se estaba marchitándose, llevaba un tiempo ya ahí, unos días o puede que semanas.

Los jóvenes ya estaban subidos en la cama, mirándose a los ojos y besándose, el chico le quito la camisa a la chica y empezó a besarle el cuello, bajando por sus pechos, tenían demasiadas ganas de hacerlo al parecer, la agarro fuerte de la cintura y de la espalda y la posó sobre la cama poniéndose el encima de ella esta vez, se quito la camisa y se lanzo a por ella a comerle los labios, se lanzaban varias miradas de pasión, la joven empezó a morderle poco a poco el cuello y le besaba el pecho, mientras el chico le acariciaba lentamente el cuerpo y con la otra mano posandola sobre su pierna empezaba a subir lentamente, para intentar que se calentara un poco más.

-Por favor... quitame el pantalón
- Le dijo la chica.

Quitandole el cinturón le quito el pantalón el chico le puedo agarrar mejor las piernas mientras su lengua se juntaba con la suya y sus besos se fusionaban cada unos segundos al igual que sus miradas.

El chico se quito también el pantalón, estaban los dos medio desnudos, solo con la ropa interior, el chico metió una de sus manos bajo su sujetador y le empezó a acariciar los pechos, mientras que con la otra mano le intentaba desabrocharselo. Lo logro, y lo que sintió la joven era más que normal largos y a la vez breves gemidos salían de su boca al ver como el joven le besaba los pechos y pasaba su lengua por ellos. Entonces el gemido lo soltó el joven, cuando la chica le había metido sin que se diera cuenta la mano por la ropa interior y le estaba acariciándole y viendo como poco a poco se estaba mojando.

Pero la cosa fue a más la joven le miró a los ojos al chico y el mismo supo lo que pensaba por la mirada que le estaba poniendo. El joven le empezó a acariciar por fuera de la ropa interior hasta ver que su ropa se estaba mojando lo suficiente mientras sus bocas se volvían a juntar y sacando sus lenguas mezclaban los fluidos.

La ropa interior de la chica desapareció enseguida sin que ella se diera cuenta, al igual que el chico, ambos se taparon se pusieron las mantas por encima y se puso el chico encima de la chica mirándose, entonces empezó, los dos empezaron a hacerlo, la chica empezaba poco a poco a gemir del placer que sentía por estar con el, mientras el seguía besandola y no paraba de introducirla, esa noche había pasado algo extraño... esa noche los estaba envolviendo, lo estaban haciendo y no pensaban en nada más que en ellos dos solos.

-¿Me amas?... No quiero separarme de tí
- Le respondió Agobio.

-Claro que te amo
- Y zanjaron esas palabras con un largo beso.

La habitación empezaba a desvanecerse, los sonidos de los gemidos y de la chica al empezar a correrse, las paredes se caían y todo se volvía oscuro. Sergio abrió los ojos...

-Joder... uff.. estaba soñando
– Dijo Sergio, estaba sudando y estaba algo nervioso, no le disgustaba tener un sueño de esos, pero había sido tan real que lo había hasta sentido.

-Tengo que tranquilizarme... me estoy obsesionando demasiado con esa chica, no quiero que me pase lo mismo que hace años...
- Sergio suspiró y miro la televisión la cual estaba encendida y se volvió hacia la pared.

El Joven estaba cansado había sido un día duro y solo tenía ganas de descansar, sus parpados se cerraron enseguida con el sonido de la televisión. Se sumergió en su mente y empezó a soñar, antes de dormirse el creía que no duraría mucho esa etapa, pero claramente estaba que aún quedaban varias semanas tenía menos de 3 meses para elegir si avanzar por ese camino o no.

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